Ayer por la noche caminaba con un amigo en dirección a la casa de otro, fumando un pucho y conversando, yo andaba mirando hacia el piso y alzaba la mirada de rato en rato para observar el sendero venidero, cuando de la nada mi amigo Panchito me advierte y me dice “mira al cielo”, yo aturdido por su emoción levanto la mirada y sigo su mano la cual me señalaba donde debía mirar, y veo sorprendentemente a una estrella fugaz, la cual pasó tan rápido, tan bella, tan resplandeciente.
Aun no salía de mi asombro cuando Panchito me dice “pide un deseo”, se me pasaron tantas cosas por la mente, tantos sueños tantos deseos y en un abrir y cerrar de ojos lo pedí…Hoy por la tarde luego de haberme levantado, me puse a pensar sobre las personas que he conocido a través del tiempo, aquellos que ya no están y aquellos que por algún motivo, razón o circunstancia aun mantienen la grata y no tan grata compañía de mi persona. Aquellas personas que aun siguen conmigo las tengo muy dentro de mi corazón, marcaron hitos con su presencia y seguimos disfrutando de esta “sala de espera” llamada vida.
Recordé que las personas que estuvieron alguna vez conmigo me hicieron reír, llorar, amargarme y gozar por lo menos un momento de eso que le llaman felicidad…
Todas esas personas que estuvieron y están conmigo, son aquellas que a uno lo hacen soñar, les llenan de luz, de alegría, te hacen esbozar una sonrisa, te iluminan en una noche oscura en tu andar, pero tengan esa seguridad que algún día aquellas personas se irán, “la gente nace para morir lentamente”, tal vez ellas no se vayan, tal vez nos vayamos nosotros, habiendo marcado con resplandor sus vida y terminemos yéndonos como estrellas fugaces en el cielo…
Antes de que se vayan, cerremos los ojos pidamos un deseo y disfrutemos de su paso…
Lima 15 de Diciembre del 2008. 12:29horas.
1 comentario:
mmmmmm.... interesante pero tengo una duda yo en cual stoy la q t hice reir. amargarte, gozar..... donde me calificas
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